Por Fernando Trujillo Escúchame con atención cuando te digo que Santa Claus no lo invento la Coca-Cola ni la mercadotecnia yanqui. No es un producto de una época claramente materialista ni es un cuento para que los niños se porten bien, escúchame cuando te digo que Santa Claus es real. Déjame explicarte mejor, bajo la forma del bonachón anciano se encuentra un dios pagano disfrazado. En esta época racionalista, científica y mecanizada un arquetipo ancestral se ha disfrazado de un símbolo del capitalismo para convertirse en una deidad de nuestro tiempo. Pero esto no es nada nuevo con respecto a Papa Noel, durante años los cristianos fundamentalistas han acusado a Santa Claus de ser un dios pagano, el diablo, el anticristo, un ser malvado y ladrón (por robarle la navidad a Cristo), varias congregaciones cristianas han advertido a sus feligreses de la herejía que representa el culto a Santa. La mayoría de estos fundamentalistas creen que todos los dioses son en re...